FACTORES SUBJETIVOS DE LA PERCEPCIÓN

FACTORES SUBJETIVOS

FACTORES SUBJETIVOS

QUE INTERVIENEN EN LA PERCEPCIÓN

(César Tejedor)

Muchas veces percibimos lo que estamos dispuestos a percibir, lo que nos interesa, lo que esperamos percibir, lo que hemos aprendido a ver. Es decir: en la percepción influyen las motivaciones, las expectativas, los hábitos, los recuerdos, las experiencias anteriores, la cultura, el aprendizaje, la propia personalidad. Todos estos factores subjetivos intervienen de la siguiente manera:

  1. En la selección de datos.

Atendemos a aquello que nos interesa y pasamos por alto todo lo demás.

  1. En la interpretación de los datos.

En especial, las expectativas determinan lo que vamos a percibir; el que tiene mucha hambre o necesidades de cualquier otro tipo interpreta la realidad desde una perspectiva muy diferente a la de un posible «espectador imparcial».

  1. En el contenido de la percepción misma.

Los deseos, los recuerdos, las situaciones afectivas se añaden a la percepción; no percibimos solamente, por ejemplo, a «mi vecino», sino a «mi amable vecino, que siempre está dispuesto a hacerme un favor».

Por otro lado, la cultura ejerce un papel fundamental en el momento de percibir. Nos han enseñado a percibir y este aprendizaje determinará toda nuestra actividad perceptiva posterior. El hombre de la ciudad está «ciego» para muchas cosas que el hombre del campo percibe en su propio terreno.

Además, el percibir es algo sometido a un enriquecimiento, desde las percepciones rudimentarias hasta el refinamiento perceptivo (catador de vinos, amante de la música, etc.).

Un factor absolutamente fundamental en la percepción es la significación [prise de signification = dar significación]. Sólo cuando ocurre esto se puede decir que ha tenido lugar la percepción en sentido propio. Por ejemplo, si vemos por la noche una sombra que se mueve, la percepción no se cierra hasta que podemos decir: «¡Ah, es un arbusto agitado por el viento!» El acto de «dar significación» al objeto percibido se incluye en la percepción misma.

Es la palabra la que da esa significación al objeto. Percibimos con palabras, poniendo nombres —y, por tanto, dando significaciones— a las cosas. Entonces parece que las palabras «nos vienen desde» las cosas.